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lunes, 1 de noviembre de 2010







Nos intercambiamos los zapatos, bebimos rápidamente nuestras copas, ella dejo su bolso sobre la mesa y se dirigió a los servicios.

- Los disparos no fueron mortales tú lo sabes – aclaró.

Pasaban los minutos y mi pirata no salía del baño.
Pensé que había escapado, pero no, no dejaría su bolso o ¿sí?

Por fin. Habían pasado tal vez 10 minutos pero para mí fueron cien.

Logro verla de nuevo, la pirata sale del baño vestida de mujer fatal (como lo era) luciendo los famosos tacos agujas.
Me saluda con discreción, intento alzarme para seguirla, pero me hace señas con los ojos para que no lo haga.

La veo escapar, la veo marcharse, otra vez.

Era muy tarde, había captado el mensaje y no podía seguirla.
Había pasado todo el día escapando y preparando este intercambio, era hora de volver a casa.

Ahora tenía un nuevo bolso y ciertamente un nuevo trabajo.

¿Qué ciudad me tocaría ahora?
¿Qué nuevo novio tendría que enamorar?
¿Qué nueva familia y amigos por conocer?
¿Seremos otra vez cómplices?



lunes, 11 de octubre de 2010

II TEMPORADA 5. Tengo que encontrar a la PIRATA


- Cuéntame qué paso- le supliqué- sin tacto ni formas, quiero saber qué es lo que ha pasado porque no recuerdo nada y lo que recuerdo poco tiene que ver con la realidad. Aunque…, no, nada mejor comienza tú.

- Mariana, el día que esa loca estaba en tu casa por la mañana, no le gusto mucho mi visita inesperada, se puso muy nerviosa y revolvía toda la casa buscando drogas. Luego como no encontraba nada sacó una pistola de su cartera y cuando la quise detener nos disparó a los dos.

- ahhhhhhhh a ti también. –respondí abrumada.

- Sí, amor. Primero me disparó a mí en la panza y eso impidió que te pudiera defender.

(Sí, seguro. Pensé, recordando lo valiente que era. De noche no sacaba a pasear al perro por miedo a que lo asalten)

- ¿Estas bien, ahora?

- Sí, por suerte la bala no tocó ningún órgano vital. Me operaron y lograron quitármela. Tú has recibido dos disparos y en la operación has entrado en coma por tres días, hasta ayer que despertaste.

No respondí nada, tenía muchas preguntas…, él continuó hablando y acariciando mi cabeza. Yo solo pensaba en una cosa.

Tengo que encontrar a la PIRATA.

Luego hice una sola pregunta.

- ¿Cuándo me darán el alta?

- En unos días cariño, pero el próximo lunes vendrán unos policías para hacerte unas preguntas aún buscan a esa loca. Por cierto, ¿de dónde la conoces?

lunes, 27 de septiembre de 2010

Hasta que fuimos vencidas por el sueño, la charla con la nueva Adriana terminó en desvelo y cuchicheo nocturno.

Cuando apenas los rayos de sol asoman por esas viejas persianas, dos enfermeras entraron en nuestras habitaciones irrumpiendo el sacro silencio matutino. Abrieron de par en par cada ventana y la puerta, para que la privacidad huya despavorida.
Dejaron el desayuno y continuaron con su rutina.

Poco me importó, me escondí debajo de mi almohada y seguí durmiendo.

No sé cuanto tiempo pasó, pero mientras que me encontraba boca abajo escapando de la luz, enroscada en gruesas sábanas blancas, una mano fina y fría acariciaba mi pierna muy suavemente.

De repente esa especie de crema que me estaba untando casi hasta la ingle de arriba hacia abajo comenzó a quemar.

-Tranquila, cariño, no te des vuelta. – dijo una voz femenina y a decir verdad me pareció familiar. Pero eran días que me parecía conocer a personas y después todos teníamos diferentes versiones. Así que seguí disfrutando de aquel placer.

-Muy bien la recuperación, ahora date la vuelta que quiero ver tu rodilla.- dijo ella.
-Ohhhhhhhhhhh!!!! Cuando la vi. Sí, era familiar su voz y ella, aunque llevaba un guardapolvo blanco, ¿será un complot?, me pregunté. De repente uno entra al hospital y todos son médicos y enfermeros.
-Cariño, ni que hubieras visto un fantasma. Mi nombre es Rebeca, soy tu quinesióloga.
-Sí, lo sé, tú eres Rebeca, has venido a explicarme todo ¿no?
-Sí, claro, te estas recuperando de un disparo en el muslo derecho, no has perdido ni movilidad ni sensibilidad, puedes estar tranquila. Mañana comenzaremos con ejercicios.

En ese momento llegaron los médicos y también llegó él con un ramo de margaritas, mis preferidas.

Esta vez no pudo escapar y contestó a todas mis preguntas.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

II TEMPORADA 2. ¿la pirata?

Luego que los médicos terminaron de revisarme, él se alejo a conversar con un médico, cuchicheaban y me miraban con disimulo.



No perdí tiempo, quería saber donde estaba y que era lo que me estaba pasando. Atropellé a mi fortuito novio a preguntas.



Sorprendido y confundido puso su índice en la boca y su pulgar en la mejilla mientras movía su cabeza de atrás hacia delante. -Será la medicina que te están suministrando. – dijo en voz alta pero pareció que las palabras escapaban de su boca.



Como en cámara lenta cogió una silla y se acercó a mi lado.



-Mariana, no sé de que tren hablas, no conozco a ninguna Rebeca RH y tú tampoco creo... -hizo una pausa- te voy a contar qué paso, pero no te exaltes.



-Sí, sí- respondí dos veces con miedo.



- ¿Te acuerdas la mañana que fui a tu apartamento de sorpresa para pedirte perdón?



-Sí- respondí con mi cabeza, no sé porque quería asegurarse que lo seguía en cada frase que él me decía, ni que estuviera desequilibrada.



-Mariana, ese día me atendió una loca que llevaba un arma en su cartera.



Se me cortó el aliento, un nudo en la garganta apretaba también mi corazón.



-¿la pirata?- dije sin querer



- ¿Qué pirata, Mariana? - contestó fastidiado - ¡Presta atención! - dijo gritando, respiró hondo y reflexionó - Tal vez es mucho por hoy, me ha dicho el médico que tengo que ser prudente, Cariño, has estado en coma por tres días.



- ¿¿¿¿¡¡¡¡quéeee!????!! ¿Y esta es tu prudencia??



- Cariño, no te enojes, cálmate ya está bien por hoy. Descansa, tengo que marcharme.



- ¡No, no espera... quiero saber... te odio!- grite pero ya se había



Nota de la autora: Si necesitas recordar quién es la famosa PIRATA aquí les dejo las notas anteriores en dónde aparece.



Un taco aguja que no me pertenece...



La pirata se apresura a buscar algo en su bolso, yo la miro incrédula cuando descubro que…



La pirata, me besa los labios y...



Tomo su mano y le digo...

viernes, 3 de septiembre de 2010

II TEMPORADA : "Seremos las únicas sobrevivientes de aquel fatídico día en el tren"

Me sentía aturdida y atontada. Me encontraba en una cama incómoda, en una habitación con azulejos blancos, ventanas pequeñas y donde todo olía a limpio y almidonado. No reconocía el ambiente pero me imaginé que era un hospital.
Lo confirmé en pocos segundos cuando alguien con rostro familiar me saludó y corrió una mampara que dividía la habitación en dos.
Por el barullo reconocí también a otra herida, Viviane la mujer brasilera, rodeada de amigos y flores que hablaban casi chillando y todos a la vez.
Seremos las únicas sobrevivientes de aquel fatídico día en el tren, pensé.
Mientras que “él” acariciaba mi mano, con ojos empapados en lágrimas.
-Mariana, estas bien qué alegría- murmuraba en voz baja, con cara de alivio.
Me preguntaba ¿qué hacía “él” aquí?
Él, el mismo de siempre, que me rompió el corazón tantas veces. ¿Qué diablos hacía llorando a mi lado?

Cuando estaba por emitir algún sonido mi cabeza dio un aviso de dolor tan fuerte que tuve que cerrar mis ojos aún con más fuerza, pero al abrirlos la sorpresa fue igual de brutal.

‘Ojos felinos’ se acercaba vestida de blanco, mientras que con una jeringa introducía un liquido en el suero, saludando muy familiarmente a todos los presentes. Pude leer un cartel con su nombre en el bolsillo derecho que decía Carla Giménez y en letra pequeña enfermera.
-¿Se ha despertado la bella durmiente?.- dirigiendo su mirada a él, - no la esfuerces, mejor que no hable demasiado, dentro de poco pasará el médico. – agregó simpáticamente. -¡Oh aquí están! – exclamó con garbo.

Y por esa puerta entraban todos mis atracadores con impecables guardapolvos blancos y miradas examinantes.

Uno de ellos ‘Sonrisa pícara’ no perdió ocasión y le echo un vistazo poco disimilado al culo de ‘ojos felinos’, no, perdón de Carla.

El bandido matón y violento llevaba un cartel que decía Sebastian Del Muto, psiquiatra. Se acercó y con su pequeña linterna alumbraba mis pupilas y luego mi garganta.

-¡Help! No entiendo nada. – quise gritar.

lunes, 28 de junio de 2010

6. Tomo su mano y le digo...


Abro la puerta de la calle y veo como ella se aleja en un taxi.

La pirata se escapó de mí, tan vertiginosamente como lo fue su llegada.

Con incertidumbre y agobio vuelvo a casa.

Él pide perdón y jura amor eterno.

Explica entre lágrimas una lista de pavadas recitando un malogrado arrepentimiento.

Respiro profundamente, tomo su mano y le digo:

-No llores, podemos seguir siendo amigos...
Mientras lo acompaño a la salida.


Guiada por una fuerza misteriosa comienzo a preparar una mochila.
Un nuevo viaje me espera…

¿Pero dónde?

lunes, 21 de junio de 2010

5. Me besa los labios y ...

La pirata se enfurece y vuelve a reclamar las drogas.

-¡Lo juro, no tengo nada, pero no nos mates!- contesto casi suplicando.

-¡Eso es un juguete, Mariana! ¿Quién es este personaje?- responde él, arrancando el arma de sus manos.

-La verdad no recuerdo nada, pero creo que nos acostamos juntas. –añado con timidez.

La pirata estalla en una carcajada, mientras recoge sus pertenencias y se dirige hacia la puerta.

-No ha pasado nada, mujer, desde el taxi hacia aquí, ya roncabas.

-¡¿Cómo?!- grito decepcionada, no tuvimos un… al menos algo como…

Él, nos mira con desconcierto, aunque su mirada refleja algo de excitación.

Ella, se acerca a mi oído y me susurra lo que realmente pasó.

Me besa los labios y se marcha.

Su sabor se me hizo muy familiar y con la fuerza de una tormenta los recuerdos comenzaron a envolverme.



-¡Espera!- le grito mientras trato de detenerla.

lunes, 14 de junio de 2010

4. La pirata se apresura a buscar algo en su bolso, yo la miro incrédula cuando descubro que…



Din - Don (timbre de la puerta del apartamento)

-Hola – dice él

-hola, tu debes ser- contesta la pirata.

-Sé que no quiere verme, pero necesito verla- él la interrumpe.

-Un momento, María no está, me ha dejado a mí para que le cuide el apartamento, se ha ido de viaje. Lo siento, pero no puedo ayudarte. - con ímpetu lo empuja hacia fuera y cierra de un portazo.



Sumergida en mi silla, y con el corazón a mil por hora respiro profundamente.

-¿Dónde están las drogas? –pregunta ella gastando poca cortesía.

-¿Qué drogas? ¿De qué hablas?

Mientras se escucha como alguien trata de abrir la puerta. Él tiene una copia.

-Nadie le va a dejar su casa a una que ni siquiera sabe su nombre. ¡Mariana! ¿¡Dónde estas?!- comienza a gritar mi hombre. (mi ex)

La pirata se apresura a buscar algo en su bolso, yo la miro incrédula cuando descubro que…

¡Oh Dios mío es un arma! Y nos está apuntando a los dos.


Ya mi madre decía no le abras la puerta a extraños.

miércoles, 9 de junio de 2010

3. Un taco aguja que no me pertenece...



Amanecí semidesnuda en mi cama.

Mientras que mis recuerdos trataban de ordenarse

y enviarme imágenes comprensibles,

tropiezo con un taco aguja que no me pertenece.

- ¡Buen día preciosa!- se oye una voz femenina desde mi cocina.

Din – Don (timbre)

Y era La Pirata, que también se paseaba semidesnuda.

Se apresura, coge el auricular muy osadamente

y sin consultar presiona el botón para abrir la puerta de entrada…

- ¿Quién era? Pregunto presa del pánico.

- Un tal, Amor necesito que hablemos - responde risueñamente.


¿Qué hago? Él ha vuelto.

2. Una noche muy extraña...


Él, no llamo.

Mi mejor amiga me convenció

para que saliéramos.

Una vez dentro de la discoteca,

un ser vestido de pirata (por cierto era una fiesta de disfraces),

apoyo su mano sobre mi brazo.

Todas mis terminaciones nerviosas

se pusieron en alerta máxima,

sentí unas tremendas ganas de que me besara y…

¿Qué me está pasando?

El pirata es una mujer…

y no me importa…

1. No llores, podemos ser amigos...


Ayer nos separamos.

Y él dijo: - No llores, podemos seguir siendo amigos...

¿debo creer en sus palabras?

¿LLAMARÁ?

¿VOLVERÉ A VERLE?





OTRO NUEVO LUNES
OTRA NUEVA CUESTIÓN...